El mismo Reglamento de 2018 lista la escolta civil de personas como un servicio distinto del traslado de valores o de la vigilancia de una sede. Pedirla «por si acaso», sin un hecho que la justifique, suele generar un equipo que estorba y no reduce el riesgo real.

Señales de que sí conviene evaluarla

  • Amenaza concreta, no un rumor de grupo.
  • Traslados repetidos con dinero, documentos o personas que no pueden desviarse.
  • Eventos donde la persona queda expuesta y el local no controla el acceso.

Lo que cambia el tamaño del equipo

Una persona que se mueve entre dos sedes conocidas no necesita el mismo dispositivo que un recorrido con paradas abiertas al público. La cotización debe decir cuántas personas van, en qué vehículo y hasta dónde llega el encargo. Si el texto solo dice «escolta disponible», falta el alcance.

Esto no es un dictamen legal. Para revisar si la escolta aplica a su caso, escriba a info@seguridadsesi.com.