El mismo cuidado del portón aplica a la cuenta de correo y al sistema de cámaras. Si cinco personas usan una sola clave, nadie sabe quién entró y no se puede cerrar el acceso de quien ya no trabaja.

Lo mínimo

  • Una cuenta por persona en correo, cámara y banca, cuando el sistema lo permita.
  • Clave distinta para el banco y para el correo.
  • El día que alguien sale, se le quita el acceso ese día, no a fin de mes.

El papel del supervisor

No hace falta un software caro para empezar. Hace falta una lista de quién tiene qué, y que el supervisor de seguridad la pida igual que pide la lista de llaves. Una llave física devuelta y una clave que sigue viva es un control a medias.

info@seguridadsesi.com. Esto no es un dictamen legal.